La representante cristiana María Elvira Salazar, republicana de Florida (Estados Unidos), promueve actualizar las leyes migratorias “arcaicas” del país y promulgar legislación para brindar protecciones a personas que carecen de estatus migratorio legal en Estados Unidos.
En una entrevista con Veronica Dudo de “EWTN News Nightly”, que se emitió el 11 de marzo, Salazar dijo que “necesitamos iniciar una conversación nacional sobre qué [vamos] a hacer con esas personas que no tienen antecedentes penales y han estado contribuyendo a nuestra economía durante años”.
La propuesta legislativa, HR 4393, que Salazar nombró como la “Ley de Dignidad” (“Dignity Act”), otorgaría a algunas personas que están en el país ilegalmente la posibilidad de obtener un estatus legal mediante trabajo y sanciones económicas si no tienen antecedentes penales.
El proyecto de ley contaba con 39 copatrocinadores republicanos y demócratas hasta el 11 de marzo, pero no ha recibido una votación en el pleno de la Cámara de Representantes.
“¿Qué vamos a hacer con ellos?”, dijo Salazar sobre las personas que carecen de estatus migratorio legal. “Deberíamos darles el estatus de dignidad, que es el nombre de mi legislación”.
El proyecto de ley crearía el «Programa de Dignidad» para quienes ingresaron al país ilegalmente hace cinco años o menos. Este programa ofrece un estatus temporal de siete años si la persona paga 7.000 dólares en restitución y dona el 1% de su salario al gobierno. Nadie en el programa podría recibir beneficios ni prestaciones del gobierno.
El programa no crearía una vía hacia la ciudadanía, pero el estatus legal temporal podría renovarse cada siete años si mantienen buena conducta. Los “dreamers” y los beneficiarios de Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA) podrían obtener una vía hacia un estatus legal permanente, pero no hacia la ciudadanía.
Además, el proyecto de ley financiaría barreras físicas y tecnología para ayudar a asegurar la frontera. Aumentaría las sanciones por cruces fronterizos ilegales y fraude de asilo, y ordenaría el uso obligatorio de e-verify para los empleadores.
La medida autorizaría financiamiento para la seguridad fronteriza y crearía centros para solicitantes de asilo durante la consideración de su caso. Exigiría que los casos de asilo se concluyan en un plazo de 60 días.
“No es una vía hacia la ciudadanía”, dijo Salazar. “No les está dando un trato preferencial”.
Algunos republicanos se han opuesto al proyecto, lo cual, según Salazar, se debe a “mucho miedo” de que se les acuse de apoyar una amnistía. Ella llamó a la amnistía “una palabra que no tiene definición” y subrayó que su legislación no concede la ciudadanía, pero sí impone multas.
“Tenemos que ser realistas: es cierto que estas personas, más de 10 millones de personas, infringieron la ley”, dijo Salazar. “Sí, es cierto. Y alguien les dio un trabajo porque ese alguien —el dueño de una empresa de construcción, de hostelería, de agricultura, de atención médica— necesitaba manos, y esas manos no se encontraban [entre] los estadounidenses nacidos en el país”.
“Entiendo que [tenemos] que ser realistas”, dijo. “Y las leyes migratorias que tenemos en los libros ahora mismo son arcaicas. Se escribieron hace décadas, pero no están a la altura de los tiempos en los que vivimos. Y por eso, en el Congreso, necesitamos reescribir esas leyes y modernizarlas, y hacerlas de acuerdo con una realidad de nuestras necesidades económicas”.
Algunos obispos católicos han expresado apertura hacia la legislación.
En enero, el Arzobispo de Los Ángeles, Mons. José Gómez, escribió un artículo de opinión en el que calificó el plan de Salazar como “un punto de partida genuino y de buena fe”. Dijo que el proyecto “no es perfecto”, pero “es realista respecto al panorama político y debería ser el comienzo de una conversación”.
El Obispo de El Paso, Texas, Mons. Mark Seitz, expresidente del Comité de Migración de la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos, dijo en julio de 2025 que el proyecto es “un paso hacia el cumplimiento del llamado hecho por nuestro Santo Padre a ofrecer un mejor camino hacia adelante, uno que comienza y termina con el respeto a la dignidad dada por Dios a cada persona”.
El hoy Arzobispo Emérito de Denver, Mons. Samuel Aquila, también habló favorablemente de la propuesta en noviembre de 2025, diciendo en un artículo de opinión para el Denver Catholic que “se ocupará de los inmigrantes que han venido a este país”.
Salazar dijo que el Papa León XIV ha recibido su libro y que tendrá una reunión con él para hablar sobre inmigración.
“Voy a poder tener una conversación uno a uno con [el Papa]”, dijo, describiendo al Santo Padre como “la máxima autoridad para la Iglesia Católica”.
Salazar dijo que cree que su política está guiada por el Espíritu Santo, y añadió que “sabemos que estamos siendo guiados por la luz porque queremos hacer el bien”.
Salazar pide oraciones por Trump
La congresista elogió las acciones del presidente estadounidense Donald Trump para asegurar la frontera sur, pero expresó preocupación por la manera en que la administración ha manejado las deportaciones.
Sellar la frontera fue una promesa cumplida por el presidente, dijo Salazar. Sin embargo, señaló que Trump prometió deportar a criminales, en lugar de “esas personas que han estado aquí durante años contribuyendo a la economía”.
Salazar dijo que cree que la reciente destitución de la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, es una “corrección de rumbo”.
Aunque Trump no ha anunciado cambios respecto de sus planes de deportaciones masivas, Salazar pidió a la gente “que ore por el presidente” para que “la luz y el Espíritu Santo vayan y toquen a nuestro presidente para que él entienda que la dignidad es lo que estas personas necesitan”.












