La Diócesis de Aguascalientes en México, lamentó la muerte de Enrique Hernández Pérez, quien fue hallado sin vida presuntamente a causa de un incendio en su hogar. Al mismo tiempo, precisó que dejó el sacerdocio hace más de 20 años.
De acuerdo con medios locales como El Universal, Hernández “murió calcinado” en el dormitorio de su domicilio, ubicado a unos 60 kilómetros de la capital del estado. Según se indicó, el incendio pudo haberse generado por “una veladora [que] cayó sobre el colchón y provocó la conflagración”.
Luego de darse a conocer este hecho, la diócesis compartió un comunicado el 3 de marzo, en el que explicó que Hernández Pérez fue ordenado sacerdote el 21 de noviembre de 1976.
Sin embargo, la diócesis aclaró que, tras casi 29 años de ejercer el sacerdocio, “decidió abandonar el ministerio sacerdotal y dedicarse a proyectos personales”.
El comunicado añade que, desde entonces, Enrique Hernández Pérez cortó “toda relación con esta Diócesis de Aguascalientes” y comenzó a vivir en su domicilio particular en el Municipio de Asientos, donde fue encontrado.
La Diócesis de Aguascalientes expresó su solidaridad con sus familiares, así como con el de aquellas “que sufren ante la muerte violenta de algún ser querido”.
Asimismo, manifestó su confianza en que las autoridades civiles “esclarecerán este lamentable hecho, y si la ocasión lo requiere se finquen las debidas responsabilidades”.












