Piedras Negras, Coah. Julio de 2025 . – Con millones de seguidores, un mensaje contundente y una comunidad vibrante, La Ranita de Nogales ha movilizado a toda una nación en favor de los animales. Fundada por Alberto Velázquez, esta red se ha convertido en uno de los movimientos más influyentes de México en la lucha contra el maltrato animal.

Un país en alerta
México ocupa el primer lugar mundial en crueldad hacia los animales. Esta dolorosa realidad llevó a Velázquez —especialista en comercio exterior y apasionado defensor animal desde la infancia— a crear un proyecto con alma: La Ranita de Nogales.
Con presencia en Facebook (4.2 millones de seguidores), TikTok (1.6 millones), Instagram (150 mil) y YouTube (más de 50 mil), su alcance es abrumador: hasta 150 millones de personas al mes, y una interacción que no baja de los 25 millones.

El santuario del cambio
Desde Nogales, Sonora, Alberto ha creado un santuario para perritos con necesidades especiales: amputados, paralizados, enfermos o en rehabilitación. “Aquí los transformamos. Llegan tristes, y se van empoderados”, afirma con orgullo. Las redes cuentan sus historias, y el cambio es visible: rostros antes apagados se tornan llenos de alegría.

Voz por un Mundo Mejor
Este nuevo proyecto busca convertirse en la alianza más grande en México a favor del bienestar animal. Su nombre es simple y poderoso: Voz.
“Solo con decir ‘Voz’, todo México responde”, dice Velázquez. El impacto en redes es inmediato: casos que alcanzan hasta 12 millones de vistas en un día, presionando a autoridades a actuar. “No llegamos con gritos, llegamos con respeto. Y así, la mayoría nos apoya”.

Una comunidad imparable
La alianza se compone de rescatistas, activistas, abogados, y autoridades empáticas. Todos suman. Los casos exitosos se comparten, se viralizan y ayudan a que los rescatistas también crezcan en sus redes. “Es una comunidad. Y esa comunidad salva vidas”, asegura.

Educar para transformar
Velázquez también apuesta por la educación. A través de conferencias, busca sembrar conciencia en niñas, niños y jóvenes: “Nosotros ya les fallamos a los animalitos. Pero ellos, los nuevos, pueden cambiar el futuro”.
El activismo de La Ranita de Nogales es un faro de esperanza en un país que aún tiene mucho por mejorar. Pero con cada perrito salvado, con cada mirada que brilla de nuevo, se construye un México más justo… también para los que no tienen voz.












